ETIMOLOGIAS
(Selección)
SOBRE EL HIJO DE DIOS, LA
TRINIDAD Y LOS ANGELES
SAN
ISIDORO DE SEVILLA (h. 560 - 636)
V
Sobre los Ángeles
1. – Los
"ángeles" reciben este nombre en griego; en hebreo se dice malakot;
y en latín se traduce por "mensajeros", porque transmiten a los
pueblos la voluntad del Señor.
2. – El nombre
de "ángeles" lo reciben de la función que desempeñan, no de su
naturaleza: siempre son espíritus, pero, cuando son enviados a una
misión,
entonces se les llama ángeles.
3. –
Precisamente la libertad de los pintores los representa con alas, para
poner de
manifiesto la rapidez en cumplir cuanto se les ordena, del mismo modo
que en
las fabulaciones de los poetas se dice que los vientos están dotados de
alas,
justamente por su velocidad. De ahí que diga la Sagrada Escritura
(Sal 104, 3): "Aquél que camina sobre las alas de los vientos".
4. – Las
Sagradas Escrituras nos testimonian, además, que son nueve las
categorías de
los ángeles, a saber: ángeles, arcángeles, tronos, dominaciones,
virtudes,
principados, potestades, querubines y serafines. Vamos a ir exponiendo
las
funciones de cada uno a medida que vayamos explicando el porqué de sus
nombre.
5. – Los ángeles
reciben este nombre porque son enviados desde el cielo para anunciar
mensajes a
los hombres. Ángel es vocablo griego; en latín se dice "mensajero".
6. – También a
la lengua griega pertenece el nombre de arcángeles, que se
traduce como
"mensajeros principales". Los que transmiten las noticias menores y
de poca importancia, son los ángeles; los que comunican las
transcendentales se
conocen como arcángeles. Y se llaman arcángeles porque tienen la
primacía entre
los ángeles, ya que, en griego, archós es lo que en latín se
traduce
por"príncipe". Y, en efecto, son los jefes y príncipes bajo cuyas
órdenes se señalan los deberes que debe cumplir cada uno de los
ángeles.
7. – Que los
arcángeles ocupan un rango superior a los ángeles nos lo atestigua el
profeta
Zacarías cuando dice: "Y he aquí que el ángel que me hablaba iba a
partir,
y otro ángel salió a su encuentro y le dijo: “corre y dile al joven lo
siguiente”: Jerusalén será habitada sin muros" (2, 3).
8. Si, en las
funciones de los ángeles, los de rango superior no impartieran órdenes a
los
inferiores, en modo alguno se habría sabido por un ángel lo que el otro
debía
decirle al hombre.
9. – Algunos
arcángeles son conocidos con nombres propios, para indicar por ese medio
qué
poder de actuación tienen.
10. – Así, el
nombre hebreo Gabriel se traduce en nuestra lengua como "poderío
de
Dios". Por eso, cuando el poderío y la omnipotencia divina se ponen de
manifiesto, es enviado Gabriel.
11. – Y así,
cuando llegó el tiempo en que iba a nacer el Señor y a triunfar sobre el
mundo,
se presentó Gabriel ante María para anunciarle el que se dignó venir en
humildad para derrotar a los poderes invisibles.
12. – Miguel
significa "quién como Dios". Cuando acontece en el mundo algo de un
poder portentoso, se envía a este arcángel. De su misma función le viene
el
nombre, ya que nadie mejor es capaz de poner de manifiesto lo que Dios
puede
hacer.
13. – Rafael
significa "curación", o "medicina de Dios". Cuando es
preciso sanar y curar, Dios envía a este arcángel. Y por eso es llamado
"medicina de Dios".
14. – Así, este
arcángel, enviado al encuentro de Tobías, le curó los ojos y, librándolo
de la
ceguera, le devolvió la vista. Por lo que su nombre significa, se conoce
también la misión del ángel.
15. – Uriel
se traduce como "fuego de Dios"; y así leemos que el fuego apareció
en la zarza; y leemos igualmente que el fuego fue enviado desde lo alto y
cumplió lo que se le había ordenado.
16. – Los
tronos, dominaciones, principados, potestades y virtudes, con los que el
Apóstol completa toda la sociedad celestial, expresan los rangos y las
dignidades de los ángeles; y, de acuerdo con esa misma distribución de
sus
funciones, unos se llaman tronos, otros dominaciones, otros principados y
otros
potestades, de manera que a cada uno se le distingue según una
determinada
dignidad.
17. – Las Virtudes
angélicas llevan a cabo determinadas empresas, por las cuales se
producen en el
mundo prodigios y milagros. Y por eso se las denomina virtudes.
18. – Las Potestades
tienen sometidos a los poderes adversos, y de ahí su nombre de
potestades,
porque mantienen bajo su control a los espíritus malignos, para que no
hagan al
mundo tanto mal como desean.
19. – Los Principados
son los que están al frente de las milicias angélicas. Y porque
organizan a los
ángeles que tienen a sus órdenes para cumplir las órdenes divinas, han
recibido
tal nombre. Y es que unos son los que mandan y otros los que obedecen,
según
nos dice Daniel (7, 10): "Miles de miles le servían, y diez mil
veces cien mil le asistían".
20. – Las Dominaciones
son las que están por encima de las virtudes y de los principados, y por
"dominar" sobre todos los demás ejércitos angélicos reciben el nombre
de dominaciones.
21. – Los tronos
que en latín se dice "asientos" son también huestes angélicas.
Y se llaman tronos porque ante ellos está sentado el Creador y al través
de
ellos se transmiten sus órdenes.
22. – Los Querubines
son los que ostentan las más sublimes dignidades de los cielos y
ministerios
angélicos. Es una palabra hebrea que, en nuestra lengua, se traduce como
"plétora de ciencia". Son las jerarquías más elevadas de los ángeles,
que, por ocupar un puesto más cercano a la sabiduría divina, están más
llenos
de ella que los demás; por ello se les denomina querubines, esto es
"llenos de ciencia".
23. – Están
representados en aquellos dos animales de metal que se ven sobre el arca
de la
alianza, para poner de relieve la presencia de los ángeles, en medio de
los
cuales aparece Dios.
24. – Del mismo
modo, Serafín es una multitud de ángeles, cuya traducción del
hebreo al
latín es "ardientes" o "incandescentes". Y se los denomina
"ardientes" porque entre ellos y Dios no existen más ángeles; por lo
que, al hallarse tan próximos a él, están sobremanera inflamados por la
claridad que irradia la luz divina.
25. – Estos
velan el rostro y los pies de quien se encuentra sentado en el trono de
Dios; y
por ello el resto de los ángeles no alcanza a ver por completo la
esencia de
Dios por taparla los serafines.
26. – Ahora
bien, estos nombres de las milicias angélicas pertenecen a cada una de
las
categorías, pero son también, en parte, comunes a todas ellas. Así,
aunque los
tronos designan en especial una categoría de ángeles que sirven de sede a
Dios,
dice el Salmista: (79, 2): "Aquél que se asienta sobre los
Querubines".
27. – Es decir,
estas categorías de ángeles reciben unos nombres particulares, porque la
función encomendada la desempeñan más plenamente en el estamento al que
están
asignados. Y aunque la misión sea común a todos, estos nombres vienen en
realidad a asignar a cada uno su particular categoría.
28. – Como
anteriormente se ha dicho, a cada uno de ellos se le ha fijado su propia
misión, la que según sus méritos se les asignó en la creación del mundo.
Que
los ángeles se encuentran presidiendo lugares y hombres se pone de
manifiesto
en el profeta cuando hace decir a un ángel: "El príncipe del reino de
los
persas me opuso resistencia" (Dan 10, 13),
29. – lo cual
evidencia que no hay lugar alguno que los ángeles no presidan. Están,
asimismo,
presentes en el patrocinio de todas las empresas.
30. – Esta es
la jerarquía y gradación de los ángeles que, después de la caída de los
malos,
se mantuvieron en la pujanza celeste: después que cayeron los ángeles
apóstatas, los que permanecieron fieles vieron afirmada la perpetuidad
de su
felicidad eterna. De aquí que se diga al comienzo de la creación del
cielo (Gen
1, 6-8): "Hágase el firmamento, y el firmamento fue llamado cielo",
31. – poniendo
de manifiesto con ello que, después del hundimiento de los ángeles
malos, los
que se mantuvieron leales y firmes en la perseverancia eterna, no
dejándose
arrastrar por flaqueza alguna ni cayendo en la soberbia, sino
permaneciendo
fielmente en el amor y la contemplación de Dios, no poseen otra
recompensa más
dulce que aquel por quien fueron creados.
32. – Los dos
serafines a los que se hace referencia en Isaías (6, 2) representan
figuradamente al Antiguo y al Nuevo Testamento; cubren el rostro y los
pies de
Dios, porque desconocemos lo que hubo antes de la creación del mundo y
tampoco
podemos conocer lo que ocurrirá después del fin del mundo, sino que sólo
contemplamos lo que acontece entre estos dos extremos.
33. – Cada uno
porta seis alas, porque solamente conocemos en esta vida lo que se
realizó en
los seis días de la creación del mundo; y uno a otro le repite tres
veces la
palabra "santo", lo cual pone de relieve la existencia, en un solo
Dios, del misterio de la
Trinidad.